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ARTE Y CULTURA PARA LA FORMACIÓN INTEGRAL CON PERTINENCIA ÉTNICA

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Carlos Francisco Chablé Mendoza *

En ocasiones, a la hora de exponer una propuesta en el terreno educativo, suponemos que todas las personas que nos escuchan cuentan con la suficiente información, antecedentes y bases para entendernos. No siempre es así, por lo que considero conveniente partir de lo elemental o básico.

Para que exista una formación integral de las infancias y juventudes es indispensable dar espacios al arte y la cultura en el modelo educativo. Ambos, son elementos fundamentales para una formación humanista. Hay que decir y entender que la cultura abarca un inmenso universo de conocimientos acumulados, es la sabiduría de nuestros ancestros a la que se sumará lo que nosotros aportemos para fortalecerla, de ahí la importancia de la memoria y de la identidad.

La cultura maya que compartimos en la Península de Yucatán, desde mi perspectiva como indígena, se compone por trece elementos que cito a continuación:  Idioma Cosmovisión(filosofía,espiritualidad), Matemática, Astronomía, Agricultura, Arte, Medicina, Justicia, Arquitectura, Economía, Gastronomía, Educación, y Organización política. De cada uno de estos elementos se pueden desprender un sinfín de temas para tesis, proyectos y programas. Pero atender, o usar uno solo, sería caer en el folklorismo, y me refiero en forma directa al uso comercial de la gastronomía regional; de la danza, que es componente notable del arte o, a la comercialización de la fama de nuestros ancestros como grandes astrónomos y matemáticos. Y claro, se refieren a los mayas muertos, no a los vivos, a los mayas actuales que casi siempre se le remite a la función de trabajadores de la construcción y jornaleros.

La formación integral debe ser considerada entonces, desde mi punto de vista, a partir del nivel de educación inicial, de otra manera, al no hacerlo, los egresados de educación básica y media superior, al llegar a niveles de educación universitaria, y si logran egresar y titularse, se enfrentan con una realidad casi desconocida. Por ejemplo: jóvenes abogados que no hablan el idioma maya; por citar algo más, arquitectos que desconocen y llegan a rechazar las técnicas y modelos de construcción maya peninsular, a pesar de las evidentes ventajas que tiene la casa tradicional maya frente a embates de los huracanes.

Seguir impulsando la formación sin pertinencia étnico-cultural significa continuar la carencia de una visión integral de nuestra realidad, los docentes universitarios deberían tenerla, pero cómo, si no fueron formados en este sentido. De hecho, sin pertinencia étnico-cultural se continua el colonialismo, y hay que decir que el actual modelo educativo sigue siendo colonialista. Así que no solo, es decir, hay que hacer lo necesario para hacer real el llamado “renacimiento” del pueblo maya.

Es necesario proteger y fortalecer la lengua y cultura maya actual, inspirados en la revisión y conocimiento de nuestra grandeza antigua.

 Me alcanza tiempo para comentar que existen experiencias y avances en este sentido en las universidades interculturales del país, como en la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo, que fue creada en octubre de 2006. Hay que conocerlos y considerarlos si queremos alcanzar el bienestar para los habitantes del país. Esto último es un objetivo importante, no el de que egresen de las universidades públicas y privadas solo para ser empresarios o para ser empleados de estos. Porque bienestar es algo más que contar con los medios para satisfacer necesidades básicas como alimentación, vivienda, vestido y salud, el bienestar tiene que ver también con la satisfacción espiritual de las personas con derecho a la plenitud de vida, a la satisfacción integral, total, de sus necesidades.

El modelo educativo debe ser transformado y hay que cambiarlo positivamente a mediano plazo, antes de que la deshumanización y la normalización de la violencia se impongan totalmente en el país. Ya ven, hasta no hace mucho se decía que en la Península de Yucatán no pasaba nada. Hoy, y mañana también, nos enteramos de hechos criminales que antes ocurrían muy lejos de aquí.

Así que puede parecer utópico lo que propongo, pero lo peor es no intentarlo, porque la formación integral con pertinencia étnico-cultural puede contribuir a la paz con dignidad y a crear un contexto social en el que haya equidad y respeto a la diversidad.

 Bibliografía consultada:

-Cosmovision Maya, Plenitud de Vida, PNUD, Guatemala, 2006

-Memoria del Taller para formular el Plan Estrategico de Desarrollo Lingüístico de la Academia de la Lengua y Cultura Mayas de Quintana Roo, junio de 2008.

*Participación en el I Congreso de innovación, investigación y transformación educativa convocado por la Academia Mexicana de la Educación “Fabio Espinosa Granados”


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